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EXPOSICIÓN HONDURAS ARTÍSTICA AL DESCUBIERTO DEL INSTITUTO HONDUREÑO DE CULTURA INTERAMERICANA EN REPÚBLICA DOMINICANA

SANTO DOMINGO>> La exposición internacional “Honduras Artística al Descubierto”, se inauguró el pasado nueve de septiembre, en el Centro Cultural BanReservas de esta capital.

La muestra, patrocinada por el Instituto Hondureño de Cultura Interamericana, cuenta con un total de 28 pinturas de siete reconocidos artistas hondureños, Margarita Rodríguez, Sulim Trejo, Keyla Morel, Elmer Ciserón, Wilmer Sandré, Rubén Salgado y Mario Leonel Flores, quienes estuvieron durante una semana en el país caribeño con el propósito de conocer e intercambiar conocimientos con personalidades del quehacer plástico dominicano.

La ceremonia de inauguración de esta importante exposición contó con la participación del escritor Juan Freddy Armando, gerente de cultura de BanReservas y Claudia Simón, embajadora de Honduras en la República Dominicana.

Por su parte Karen Molina, sub directora ejecutiva del IHCI, durante su mensaje a los presentes aprovechó para agradecer a los artistas, a BanReservas y a la representación diplomática por la confianza y el respaldo brindado a Honduras Artística al Descubierto, proyecto que se ha llevado a cabo desde hace casi dos décadas en distintas ciudades de América, Europa y Asia.

“Esta muestra, que recopila cuatro obras de cada autor, fue gracias al respaldo brindado por BanReservas y el ministerio de Relaciones Exteriores de Honduras a través de su embajada en República Dominicana”, resaltó Molina.

A la ceremonia de inauguración acudieron representantes del cuerpo diplomático, miembros de la comunidad hondureña residente en Dominicana, y las pinturas podrán ser ampliamente apreciadas por el público en general, hasta el 23 de septiembre.

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HONDURAS ARTÍSTICA AL DESCUBIERTO » INSTITUTO HONDUREÑO DE CULTURA INTERAMERICANA » REPÚBLICA DOMINICANA

TEGUCIGALPA>> La exposición internacional Honduras Artística al Descubierto se inaugurará en el Centro Cultural BanReservas de Santo Domingo, República Dominicana el seis de septiembre del presente año.

Son siete artistas nacionales los que expondrán un total de 28 obras durante cuatro días consecutivos en la Zona Colonial de la capital dominicana, ciudad primada de América.

El Instituto Hondureño de Cultura Interamericana (IHCI), organiza esta muestra con la participación de los pintores Keyla Morel, Margarita Rodríguez, Sulim Trejo, Wilmer Sandré, Rubén Salgado, Elmer Ciserón y Mario Leonel Flores.

Durante su estadía en tierras dominicanas, los artistas tendrán la oportunidad de llevar a cabo encuentros con los involucrados en el quehacer cultural de varios países del Caribe, particularmente con directores de museos, catedráticos en las distintas ramas de la plástica y estudiantes universitarios.

El objetivo de esta exhibición internacional, según Rosario Elena Córdova, directora ejecutiva del IHCI, es contribuir al enriquecimiento del currículo de cada uno de los participantes por medio del intercambio de ideas y la vivencia de nuevas experiencias en el extranjero.

Córdova, quien rectora este centro binacional desde hace 25 años, impulsó esta iniciativa hace casi dos décadas con la finalidad de promover positivamente la imagen del país en el mundo y generar oportunidades de crecimiento para los creadores nacionales.

La embajada de Honduras en República Dominicana y el Centro Cultural BanReservas brindan su patrocinio a esta actividad que pretende acercar, por medio del arte, a dos pueblos que poseen muchos nexos en común.

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MI GRAN AMOR

Por: Johanna Maritt » Escritora y diplomática dominicana

» j.maritt.hs@gmail.com »


>> Se acerca un temporal y mi ganado lo tengo resguardado donde Eurípides. Hace días que no concibo dormir y mi esposa Carmen con ese ronquido atroz y desesperante contribuye a este insomnio bárbaro.

En el sur donde viví hace unos añitos casi no se desparramaba tanta agua del cielo, sin embargo aquí en el norte llueve a cántaros casi a diario. Ahora en las noticias acaban de alertar algunas zonas y por mala suerte está Bonao.

Soy un hombre de muy poca fe. Antes solía ir a la Iglesia a diario, pero con este boom de las religiones me he desanimado. He leído la Biblia de arriba abajo y decidí que la naturaleza se toma cierta atribuciones. Entonces, qué fe ni qué ocho cuartos, la vaina es como amanezcas ese día. Me refiero a que uno traza sus metas y la vida camina sola como diablos te dispongas.

Yo no guardo riquezas y antes tenía esa dichosa fe, de que algún día ya no iba más a lidiar con reces, a ensuciarme en el lodo y menos aún, a tener que preocuparme por vaguadas o ciclo es. Si le pides a Dios que llueva menos, ahí es que llueve más. Esto es verdaderamente jodido.

Carmen cree que ando mal del corazón, que me he endurecido, pero no es así. Llevo un matrimonio de treinta años y realmente estoy harto de que mi mujer me cele hasta de las vacas.

En mis años mozos tuve muchas mujeres, pero ahora sólo guardo los recuerdos.

Mi amigo Eurípides siempre tiene la cantaleta de que ando con unos tornillos sueltos. No lo descarto, porque todo depende del cristal de quién lo mire. Yo creo en la democracia a medias, porque fui leal a Trujillo y me agradaba el comandante Fidel. Por tal razón comprendí que la mente humana está libre de pensar como se le dé la gana y estar loco o zafado del coco es subjetivo.

Cuando vivía en Pedernales era feliz, me crié con una prima hermana que jugábamos hasta la adolescencia con cosas insignificantes. Un día nos besamos, hoy está Pedrito.

Mi muchacho es idéntico a Sarita, no saco nada de mi. De aquel idilio condenado por mamá, que en paz descanse, me he quedado prendado toda la vida, cosa que Carmen no sabe, pero imagina.

Ya casi está por empezar el aguacero y voy camino a la tumba de mi prima hermana querida. No está lejos, me la traje para acá para el norte.

Recuerdo cómo a escondidas la desnudaba toda, la hacía mía en el pasto a media tarde. Cómo creer que Dios existe si se me ha llevado a mi flor virgen. Ninguna mujer pudo jamás desplazarla, ni siquiera Carmen, con ese mal genio que tiene, lo único que logra es que quiera escaparme.

Un día le pregunté a Dios si era capaz de perdonarnos y como no recibí señal alguna supongo que Sarita está tres metros bajo tierra y no a tres espacios del supuesto cielo.

En estos treinta años he sido el hombre menos afortunado, tengo tres hijos con la mujer que me casé y ninguno sabe hacer nada. Pedrito, mi joya, vive en los países y no lo veo porque ni Dios permitió que me dieran visa americana. El se casó con una gringa que baila en lugares de entretenimientos nocturnos, y mientras ella trabaja de noche, Pedrito sí que supo escoger, el vive del cuento.

Le he prometido a Sarita que me desharé de Carmen. Ahora que está este temporal pienso encender velas en toda la casa, salir y que el fuego haga su trabajo. Luego la lluvia se encargará de apaciguarlo y yo estaré donde Eurípides chequeando mi ganado. Voy a ir por mi mismo al destacamento a rendir mis declaraciones, a despistar al sábelo todo del comandante Pérez y a ver si mis tres hijos se creen bien el drama que estoy viviendo. He decido darle la última oportunidad a Dios, así comprobaré mi teoría de que realmente este asunto de que la fe mueve montañas, son sueños baratos.

– Comandante, ya he dicho todo lo que sé, puede confirmar con Eurípides que estuve todo el tiempo con él, pero antes de salir le di un beso a mi esposa, que Dios la tenga en su regazo, encendí unas velas porque no había electricidad y la puse alrededor de la cama porque ella temía a la oscuridad.

– ¿Tenía usted un matrimonio saludable?

– Algunas veces quería matarla, pero después de eso todo marchaba bien.

– ¿Quería usted a su esposa?

– La verdad la verdad… cuando no jodía mucho

– ¿Es usted culpable de su muerte?

– Si por encender las velas cree usted que yo soy culpable…

– ¿Las encendió intencionalmente?

– ¡Carajo!, sí ombe…

– Cabo, traiga las esposas

Qué aguacero más espantoso, parece como que se pinchó el cielo y estos relámpagos como anunciando que Sarita me esta llamando la atención. Qué destino tan cruel el mío, por eso es que no creo en esas vainas de fe. Si es que Dios existe, ¿por qué carajo me tiene aquí encerrado?

Eurípides mi buen amigo siempre está al pendiente de mi, pero uno de esos lunes que venía de camino a visitarme con la típica comida de arroz, habichuelas y pollo guisado, se tropezó en el camino y no pude comer ese día. Lo más grave no fue que ese lunes no comí, sino que el condenado al caer se golpeó con una piedra y se fue para el otro mundo, si es que él creía en eso.

Siento esta noche una terrible alegría a pesar de que mi amigo ya no me traerá mi platillo preferido. Sin embargo estoy sintiendo un placer inigualable, una extraña felicidad. Se me congela el corazón, un cosquilleo en mis muslos, una sensación de otra galaxia, temblores, sudor, nervios. Sin tener explicación, así sin querer, he llegado al mayor éxtasis de toda mi vida, tengo tres pantalones y uno de ellos lo acabo de humedecer. Sarita, mi fiel amor, ¿qué has hecho? Si estás aquí, ¡háblame!

¡Oh demonios!, Carmen eres tú …

Sin más que decir, Carmen, la difunta, venía de vez en cuando del más allá y me hacía suyo. Un día le pregunté que porqué venía a darme ese placer, y me respondió:

– Pedro María, nadie te amó más que yo, y tú amigo Eurípides y Sarita toda la vida gozaban de esto que hoy te estoy dando yo. Espero que estos veinte años los vivas pidiendo el perdón y la paz. Adiós, alguien me espera en el paraíso.

Dos años en esta soledad que consume la poca carne que me arropa y siempre la misma vaina para estas fechas, otro temporal. Me invade un frío violento, las reces deben estar abandonadas donde el que decía llamarse mi amigo, y de seguro ya deben estar muertas. Carmen no está con sus ronquidos. Los vientos siguen zumbando, creo que puede ser un ciclón.

Las sabanas blancas, tan anchas como los años que dice la justicia que estaré aquí, están recién lavadas, tienen ese típico olor a jabón de cuaba. Tengo aquella silla podrida y sucia que mandó el comandante Pérez a mi celda. De repente me ataca una sensación que advierte una pesadilla ardiente en mi estómago y un nudo en mi garganta atropella todo soplo de brisa fresca que entra por la rejilla. Mi lengua se atora y mis ojos se condenan. Si alguien me concede al menos una pizca de piedad, háganme un hueco al lado de Carmen.

Fin

(Todos los derechos reservados)

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EXPOSICIÓN “CAMILO MINERO” EN LA SALA BINACIONAL DE ARTE

TEGUCIGALPA>> La embajada de El Salvador en Honduras, inauguró la exposición de obras del maestro salvadoreño Camilo Minero, en la Sala Binacional de Arte “Francisco Morazán”, la cual esta compuesta de 16 piezas, en diferentes técnicas y temáticas.

Las obras de Minero presentan temas del indigenismo y realismo, interesándose por la problemática social del país y la identidad cultural.

>>El embajador de El Salvador, Juan José Figueroa Tenas, durante su discurso de inauguración de la exposición>> 

Muchas de sus pinturas se encuentran en colecciones alrededor del mundo, como el Museo de Arte Moderno de Nueva York, Museo de Albuquerque, Museo de Grabado en Argentina, Museo de Hermitage de San Petersburgo y la Pinacoteca Roque Dalton.

También, realizó diversos murales en Cuba y Nicaragua, y uno en El Salvador, que pertenece a su familia.

Camilo Minero realizó estudios de dibujo y pintura desde 1874 en el país, de la mano de maestros como Marcelino Carballo y Carlos Imery, y en 1957 estudió en México teniendo como maestros a grandes muralistas mexicanos. Impartió clases de pintura en la Universidad de El Salvador y el instituto Politécnico de Nicaragua.

La Sala Binacional de Arte “Francisco Morazán”,  ubicada en la embajada de El Salvador, colonia Altos de Miramontes, está abierta al publico en general, de lunes a viernes de 8:AM a 12:PM y de 2:PM a 4:30 PM.

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EXPOSICIÓN RETROSPECTIVA DEL ARTISTA SALVADOREÑO JUAN JOSÉ FIGUEROA TENAS

TEGUCIGALPA>> El Instituto Hondureño de Cultura Interamericana, IHCI, inauguró en el Salón Cultural de Banco Atlántida, la exposición Retrospectiva: 33 años de trayectoria fotográfica, del destacado artista salvadoreño Juan José Figueroa Tenas, quien se desempeña actualmente como embajador de El Salvador en Honduras.

La muestra, que contiene más de treinta piezas en exhibición, recaba momentos importantes del conflicto interno salvadoreño, los problemas sociales que aquejan a la región centroamericana y el desnudo artístico.

De izquier a der: Cameron Thomas-Shah, Gabriela Delgado, Rosario Elena Cordova y Juan José Figueroa Tenas>>

Figueroa Tenas, quien celebra más de tres décadas de trayectoria profesional, se desempeñó como corresponsal de guerra en El Salvador desde 1981 hasta 1992, año en que concluye el conflicto civil con la firma de los Acuerdos de Chapultepec.

Nacido en el año de 1964, Figueroa Tenas cuenta con estudios de maestría en asesoramiento de imagen y consultoría política por parte de la Universidad Pontificia de Salamanca, España.

Durante el período 2009 – 2010 se desempeñó como secretario de comunicaciones y vocero oficial del ministerio de Relaciones Exteriores de El Salvador.

Fue embajador salvadoreño en Nicaragua desde 2010 hasta 2015, año en que llega designado a Honduras.

El artista ha desarrollado un total ocho exposiciones individuales en distintos países de Centroamérica.

La muestra estará abierta gratuitamente al público hasta el día viernes 18 de agosto; el IHCI ha contemplado efectuar recorridos guiados en el Salón Cultural del Banco Atlántida para escuelas e institutos oficiales, con la finalidad de acercarlos al arte, particularmente a la fotografía.

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